miércoles, 8 de abril de 2015

TESTIMONIOS. Hasta el momento más de cincuenta personas han completado con éxito esta Formación Personalizada que realizo desde el año 2008. Conoce los testimonios de algunas de ellas:



LA EXPERIENCIA DE NATALIA






LA EXPERIENCIA DE MARÍA FERNANDA





LA EXPERIENCIA DE DIANA






LA EXPERIENCIA DE GAVAKSHA



Hubo tormenta y hubo amanecer. La luna sincronizó la agonía de un yo cojo, que ya no se sostenía en su propio cielo hecho de mentiras y edificado en el miedo de no ser lo suficiente. Ahora soy suficiente para mí mismo, no me debo la gloria ni el galardón.

La serena presencia de Juliana, y su sabio atestiguar mi propio poder, fueron suficientes para que saliera a la luz la lava del volcán. 
Surgió y fue fructífera, en vez de arrasar con pompeya sembró flores y bendiciones a su paso, y sonrió inocente al ver a los pueblos antiguos reencarnando en gentes y festivales de luz de una Nueva América, y una bella y amarilla tierra a la que ya le vienen sus premios y sus guirnaldas. 


Esto ha sido este canal ancestral que se hace paso en el corazón de Colibrí de Oro y que ojalá siga vivo en mi palabra, mi canto y mis letras escritas.

(Fernando Baena Vejarano - Gavaksha-)

Director Centro de Desarrollo Transpersonal 
http://www.tumeditacion.com/



LA EXPERIENCIA DE TATIANA

 

Hermosa y colorida Colibrí,
sonidos de tambor,
abrazos del gran padre, de la gran madre,
que hacen palpitar mi corazón, mi ser…


Vibraciones que llegan con el viento,
viento que me invade, penetrando cada poro,
saliendo por mi boca…


voz única, voz como don…
voz que se extiende, que se une a las grandes vibraciones…
voz que me permite viajar,
cabalgando en la profundidades de mi ser, de la existencia misma…


Presencia femenina,
gran diosa, hermosa doncella, amorosa madre y sabia abuela,
presencias expresándose,
encontrándose, en sincronía,
llorando, entendiendo, riendo, jugando…
brillando con la luna, con el sol…


Hermosa colibrí,
Llenas de colores y de amor mi corazón,
De entendimiento y serenidad mi pensar,
De sanación y de paz mi jardín, mi ser…


Gran gratitud guarda el alma mía,
recibiendo con humildad esta medicina,
llenando de esperanza mi caminar, mi cantar…


Maravilloso ciclo de vida,
de autosatisfacción, de respeto propio,
de crecer y cambiar de piel,
dando pasos cantados, abriendo el corazón a la bienaventuranza…
 

Tatiana Latorre Orduz (Vientre compasivo)
www.facebook.com/tatiana.latorreorduz




LA EXPERIENCIA DE CÉSAR





Colibrí de oro, eres un canal al universo infinito, tu medicina y tu tecnología me han impresionado positivamente, y me han ayudado fuerte y suavemente a sentir, a crear, a solucionar y a crecer. Colibrí de oro, gracias por viajar conmigo por el cosmos y por la mente, en esos lugares guiado por tu canto y tus instrumentos divagué, luché, viví, entendí, purifiqué, soñé, encontré, curé, asumí, reí, lloré, volé, me perdí, me encontré; pero todo con alegría, seguridad y cada vez menos miedos y celdas, pues allí estabas acompañando, guiando y respetando los andares por los que caminamos. Colibrí de oro, gracias, porque además de entender e iniciarme en un propósito, también hiciste que surgieran muchas más cuestiones importantes y se afirmaran y debilitaran otras de acuerdo a los mejores designios.

Colibrí de oro, en mis pensamientos siempre te daré gracias y bendiciones, en mis pensamientos positivos y trascendentalmente prósperos tendré un jardín maravilloso en donde espero tenerte de visita con tu energía, tu canto y tu tambor, para poder aprender más de tu sabiduría y tu medicina, pues sé que en mi camino la necesitaré como una guía y amiga.

Gracias, este Oso ha crecido, sus energías se han balanceado y su fe se ha fortalecido. Este Oso también sabe que está en un proceso que hasta ahora ha iniciado y que es largo, pero siente el inquebrantable compromiso de continuarlo con las virtudes necesarias, esto por el respeto y la admiración que por tu espacio y tu medicina, en su interior se ha formado.

Espero seguir trabajando por mí y por los demás y así sentirme digno de ser un Jardinero del Aro iris.

Colibrí de oro, infinitas gracias y bendiciones, espero haber sido una buena compañía en la rueda, me quedo y resalto una imagen mental que tengo ahora mismo, un universo de prosperidad trascendental, felicidad y amor en todas las relaciones de todos los seres. Es un sueño que seres como tú ayudan a ser real.

El Oso, nuevamente te da sus abrazos, gracias y bendiciones.

El Oso seguirá escribiendo más líneas en su mente.

Gracias por siempre.

César Enrique Carvajal Salamanca 

(El oso de la prosperidad Trascendental) 
www.facebook.com/cesar.enrique.5099




LA EXPERIENCIA DE OSCAR

Colibrí de Oro,

En tus alas viajé durante este tiempo.
En tus ojos veo brillar mi luz interior.
En tu trino se representa mi voz alma y la de otros.

Ahora es tiempo de escuchar y dejar salir mi canto
para disfrutarlo y darlo a conocer en mis nuevos viajes.

Deseo que tu voz siga irradiando por este universo
que tanto la necesita, tanto en luz como en sombra.
 

Óscar Dávila (Serpiente Ángel)
www.co.linkedin.com/pub/oscar-davila/29/652/306



LA EXPERIENCIA DE NATALIA MARGARITA



Juli:
El camino que emprendimos juntas fue una aventura de la CONSCIENCIA!
Una aventura de DESPERTAR!
Una aventura de PODER!


Aunque hubo muchos momentos en que tuve deseos de huir por estar tan cerca de mi sombra, de mis miedos más profundos, tú lograste ayudarme a avanzar y a confiar en el proceso, muy sabia y amorosamente.


GRACIAS POR ESTE VIAJE HACIA LA LUZ Y LA LIBERTAD
GRACIAS POR LA MEDICINA DE LA SABIDURÍA INTERIOR, LA POESíA, LA PALABRA DULCE, EL CANTO Y EL NAHUAL.


Mi propósito, mi esencia, mis pasos, mi voz, ahora tienen mayor CLARIDAD, AMOR, FUERZA INTERIOR Y VERDAD.
 

Natalia Margarita Cediel (Delfín de luna roja)
www.facebook.com/natalia.m.cediel





LA EXPERIENCIA DE AMPARO



Me quité los zapatos, apagué el cigarrillo y atravesé la puerta. No era la primera vez que entraba en aquel lugar pero todo parecía brillar de una manera diferente. El aire se sentía fresco y cada detalle irradiaba posibilidades y esperanza. Todo era armonía, confianza y belleza. Me miró a los ojos y movió sus alas tan rápido como lo saben hacer los colibríes, invitándome a sentarme en el centro de la vida. Nos quedamos silentes mientras escuchábamos el sonido de tambores que agradecían sin cesar nuestra presencia en aquel mágico lugar. Mis pensamientos no se detenían en nada puesto que mi mente se expandía con cada movimiento de aquella preciosa pajarita que hoy abría las puertas de su corazón y su experiencia para brindarme la posibilidad de viajar por mundos desconocidos e insospechados por mí, hasta ese momento.


Tan pronto cesó la música de los tambores, las paredes se deshicieron y el lugar se convirtió en una hermosa galaxia por donde empezamos a volar, llenas de alegría. Ella revoloteaba y cantaba, indicándome el camino que debíamos tomar.


Dos hojas de plátano nos sirvieron de embarcación para adentrarnos en el mar de la existencia, descubriendo lugares en donde la gestación permanente, permite que la vida no se detenga, que su ritmo fluya por nuestros actos y por nuestros pensamientos. Entendí la maravilla del amor y redescubrí lugares que alguna vez había conocido pero que se habían quedado en otro tiempo. La naturaleza nos guiaba y la pajarita me anunciaba cuándo debía bajarme de la natural embarcación para reconciliarme con alguno de los aspectos de la vida que podrían detener nuestro recorrido. A veces me dejaba sola para que yo misma buscara los senderos que debía recorrer y así fue como me fui encontrando con un sinnúmero de personajes que se fueron convirtiendo en los protagonistas de los cuentos que escribí durante mi permanencia en Colibrí de oro. Y es que tenía que ser de oro, porque sólo este precioso material puede lograr todo lo que la pajarita me mostró y enseñó durante mi estadía en su lugar de ensueño.


Conocí sobre el poder de los mitos y descubrí otro universo de la escritura que hasta ese momento no había recorrido. Me presentó los dioses de diversas culturas, su significado, la confluencia de la búsqueda humana a través de la historia de las culturas. Todos los días tenía un invitado para mí y con él viajábamos hasta mundos desconocidos en donde cada paso que dimos me trajo una pista para entender y embellecer la vida. Así fueron pasando los héroes, las hechiceras, los reyes, la jardinera y muchos amigos más que ella llamaba los arquetipos y que se fueron metiendo en lo más profundo de mi ser para despertar mis propios yoes, haciendo más fácil el arduo camino de la existencia.


Algunos días me acomodaba en un colchón de nubes y comenzaba a cantar y a revolotear de tal manera que mi cuerpo se deshacía para dejarme convertida en energía. Plácidamente me despertaba de aquel ensueño y compartíamos todas las visiones y sensaciones para dibujarlas y exponerlas en una galería a donde no llega el público, a donde no van los críticos, en la que solamente se producen las obras para ese infinito que las recibe sin evaluar, criticar o sobredimensionar.


Algunas veces, cuando absorta en mis emociones, me encontraba debajo del árbol de la creación, esperando que sus jugosos frutos se deslizaran por mi garganta para dar fruto a los textos que escribo, ella llegaba con unas ramitas en su pico, batiendo sus alas tan rápidamente como sólo lo saben hacer los colibríes, y me entregaba las señales que me llevarían hacia territorios sin explorar en los que me encontraría, además, con situaciones o circunstancias que no había entendido, solucionado o elaborado del todo. Así que fue viajé hacia el pasado para encontrarme durmiendo entre la sonrisa de mi madre, o para caminar al lado de mi padre, protegida por un grueso abrigo de paño a la usanza de la época, o para volver a sentir la maravilla de aquel jardín que en compañía de mis cuatro hermanos, sembramos una vez, para hacer mucho más bella y plena la posibilidad de la vida.


Mientras yo viajaba entre el pasado y el presente, e incluso avizoraba algo del futuro, la pajarita revoloteaba en aquel espacio abierto para recoger información precisa y adecuada, facilitándome la continuación de mi inolvidable viaje.
 

Amparo Molina Prieto (La Reina del Sur)



 LA EXPERIENCIA DE LUISA ALEJANDRA



Colibrí de Oro,

Tu voz me condujo cuando todo para mí era oscuro, y tus suaves alas me recordaron que un ángel me abraza y siempre cuida de mí viajando a los lugares más maravillosos donde he deseado ir.


Esta travesía en la que fuiste no sólo una guía, sino también un Alma Amiga, una mano con la fuerza de los colores del arco iris, me permite estar aquí y ahora feliz por reiniciar mi propia leyenda desde el centro de mi propio ser.


Eres parte de mí como sé que soy parte de ti, y por ello te honro y te bendigo con el aroma de las flores y el sabor de mis frutos que como árbol y princesa, princesa y árbol reconocimos al permitirnos un abrazo que con tu canto también celebraste y celebras. 


¡Te quiero mucho!
 

Luisa Alejandra Parra Rodríguez (La princesa y el árbol)



LA EXPERIENCIA DE ÁNGELA


Agradezco con profundo amor
al universo, la energía cósmica,
el mundo celestial, el origen;
esta bella oportunidad
de transitar tu camino.

Yo, estaba enredada en mi crisálida.
Yo, entre tantos hilos, y no todos míos.
Yo, tapando los orificios
que otros hicieron.

Y vino Colibrí, Colibrí de oro.

Vino con su abrazo cálido y colmado de amor.
Abrazó mi crisálida y me envolvió en sus alas,
me dio su calor para calmar el frío.

Poco a poco, mi ser oruga
se fue desenredando.
Y ató con amor sus propios hilos.

Recordó las lecciones de la abuela araña
y construyó la más hermosa crisálida.
Y con su propia luz transmutó,
transformó su energía
y dio luz a su propio ser:
jardín mariposa.

Gracias Juliana,
por toda la luz que trajiste a mi vida,
por tu comprensión y tu amor,
por el abrazo de colibrí a mariposa.

Ángela Liliana Lara (Jardín Mariposa)




LA EXPERIENCIA DE NATALIA
  

En el momento de oscuridad y penumbra, abrió sus alas Colibrí de Oro, invitándome a soñar y a creer en el renacimiento, en que el pasado quedó atrás y que hay que labrar el buen camino.

El canto de Colibrí ayudó a despertar mi divinidad interior, me ayudó a encontrar lo que creía perdido, a perdonarme y sentirme parte de la hermosa Tribu Arco Iris.

Gracias a Colibrí encontré mi guardián mitológico, me amisté con la muerte, supe que hay que renacer de las cenizas, morir con belleza y virtud.

De corazón, agradezco el inicio de mi vuelo, el encuentro con mi misión y mi despertar con propósito.
 
Natalia Barakaldo (Mujer Áve Fénix)

LA EXPERIENCIA DE NATALIA




Querida Colibrí de Oro,

Sólo me queda agradecer y agradecer por esos nuevos acompañantes y guías que conocí que me ayudaron a cumplir mi propósito y en especial con la ayuda que recibí al quitarme esas escamas de mi corazón y de mis manos que no me permitían tejer mi grande y maravillosa tela.

Pude observar y descubrir esos enredos que habían en ella y que no me permitían continuar tejiendo.

Siento que durante todo este proceso con Colibrí de Oro todas las fuerzas de cada elemento, de cada guía, me estuvieron acompañando con esas coincidencias, reencuentros, símbolos, vivencias, espejos, gatos, abuelas, colores y armonías.

Se habla de un "fue" en este ciclo, pero verdaderamente no es un pasado sino como todo ciclo vuelve a comenzar, pero ahora desde otro proceso y es aplicar, recordar y acudir a todo lo aprendido y observado...

Gracias porque siento que se ha cumplido hasta el momento este punto de observarme y vivir con amor.

Natalia Romero (Madre Araña)



LA EXPERIENCIA DE MARÍA LILIANA



Colibrí de Oro no fue un camino fácil, pero nadie dice que es mejor tomar el camino plano donde nada pasa. Este constante ejercicio de mirar para dentro, de mirar para afuera, también, creyendo en la relación de mi mundo interno con el externo, me reveló dónde está y cuál es el aspecto que debo trabajar en este presente.

Agradezco el respeto, el compromiso y el amor con que se fue desarrollando este descubrimiento. Hoy me llevo mi guardián mitológico: "Niña Blanca Oscura", sintiendo que mi alma se transforma despacito y que todo, lo que a veces no parece, tiene un sentido.

Mis mejores deseos para que este espacio de sanación y creación llegue a los corazones que deba llegar, que se nutra de cada experiencia y que continúe mostrando y transmitiendo que somos seres amados por nuestros padres y por la fuerza del universo.

Mucho amor y éxitos.

Fue un grandioso aprendizaje.
 

María Liliana Galindo (Niña Blanca Oscura)
www.facebook.com/maria.l.rengifo.1



LA EXPERIENCIA DE ALICIA




Querida Colibrí,

En el principio era el Verbo, la Voz, el sonido primordial a partir del cual todo estalló en mil colores de manifestación.
Y esta magia antigua y siempre nueva es a suprema expresión de nuestra filiación con el Creador. Nuestra mayor herencia y tesoro!

Por eso te agradezco infinitamente la entrega, la ternura, la claridad, y todo el acompañamiento que con tanta abnegación has puesto en esta Rueda Medicinal en la cual tuve la oportunidad y la alegría de participar.

 Desde ya siento en mi interior cómo esta Voz que viene desde el Principio pugna por salir, y rodear con su hermoso aro iris de notas amorosas, este mundo alejado de la luz.

Gracias por ser, por entregar tu vida y tu talento a la sanación y la elevación de tus hermanos. 

Espero que nos volvamos a encontrar en el camino y que pueda mi Voz expresarte toda mi gratitud en un hermoso canto.

Un abrazo desde el corazón,

Alicia Durán Rueda
https://www.facebook.com/alicia.d.rueda



LA EXPERIENCIA DE ANGÉLICA

 
 Con un propósito muy íntimo de encontrar respuestas desde mí misma llegué a esta sagrada Rueda Medicinal, motivada por la palabra "canto" en búsqueda de mi propia voz.

Y qué sorpresa encontrar un camino a recorrer que superaba mis propias expectativas. La compañía, guía amorosa y canto divino de Colibrí de Oro, impulsando una voz inexplorada, mi voz, que se conectaba con pensamientos, sensaciones, descubrimientos desde la dimensión divina de la existencia, de mi existencia.

Es un camino que no termina, es el inicio de la expansión de mi propia luz, donde surgen desde las entrañas la vivencia y comprensión de arquetipos sagrados que estructuran mi lugar, aquí y ahora, en este cuerpo, en este planeta.

Me voy agradecida, me voy enriquecida, confiando en lo descubierto y aprendido. Me voy reconociendo el valor de la voz, mi valor y aporte al tejido sagrado del que ahora me siento parte, me voy enamorada de mi guardián mitológico, sintiendome abierta para ser guiada desde adentro del corazón del cielo, de la tierra desde el corazón humano, con la claridad de entregar y dar en beneficio ya no sólo propio sino en beneficio de todos los que me rodean.  

Angélica Chavarro Franco (Obsidiana Negra) www.facebook.com/angelica.c.franco.7







Cada mujer es un mito, cada hombre es un mito, cada corazón humano contiene en su esencia un canto de naturaleza única y orginal.


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